¿Porqué Moscas Ley?

En 1982 una banda de niños de la calle, los «Moscas Ley», llamados así porque su actividad predilecta consistía en viajar de «moscas», colgados en los vehículos de transporte urbano, acudieron en busca de protección, educación y apoyo afectivo. Se comenzó entonces el Programa «Moscas Ley» para niños en vulnerabilidad, riesgo de calle y de familias de extrema pobreza. Actualmente las circunstancias han cambiado y dicha banda ya no existe en la colonia. El programa continúa retomando sus orígenes basados en el amor, apoyo, sostenimiento y educación.» El Programa Moscas Ley actualmente trabaja con niños y jóvenes varones de 4 a 21 años que han sido víctimas de maltrato físico, psicológico, abuso sexual y laboral, además de ser hijos de padres adictos, huérfanos, abandonados o de madres solteras. A estas condiciones de vulnerabilidad se suma que en muchas ocasiones han sido expuestos al consumo de droga, toda vez que provienen de familias con adicciones mermando su crecimiento y desarrollo. Se les apoya brindándoles: albergue, alimentación, educación formal básica, media superior y superior, servicio médico, psicológico, neurológico, odontológico.

Dentro de la institución reciben apoyo psicopedagógico, regularización de materias, clases de computación y actividades que complementan su desarrollo a través de actividades deportivas diarias por la mañana, clases futbol, ajedrez, herrería, carpintería y manualidades, así como actividades recreativas el fin de semana y de convivencia familiar; encaminadas a su desarrollo humano para su incorporación a una vida sana y productiva.

Cabe destacar que la labor de Promoción y Acción Comunitaria, I.A.P. (PACO), no es aislada, puesto que atendemos también a niños que son canalizados por diferentes instancias oficiales, como la Procuraduría General de Justicia (PGJ) y sus dependencias o por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y quienes son presentados directamente por algún miembro de su familia. Una vez que ha terminado el proceso de diagnóstico, trámites, compilación de documentos y finalmente la aceptación institucional de ingreso, se da inicio a la demás etapa de adaptación a la estructura de PACO.

Nuestro modelo de atención contempla cuatro procesos interrelacionados, que permite identificar diversos aspectos que influyen en el proceso de incorporación a la estructura de casa hogar y a las actividades cotidianas. La historia de PACO ha estado llena de muchos éxitos y algunos fracasos, pero siempre respetando la libertad de cada niño y joven en elegir el camino propio, brindando amor y apoyo constante.